DESCUBRIR LA VIDA COTIDIANA EN EL ROSARIO

Para descubrir la vida cotidiana en el Santo Rosario, primero es importante comprender que los cristianos meditamos toda la vida de Jesús desde su nacimiento (misterios gozosos), pasando por su vida pública (misterios luminosos) y finalizando con su pasión y Gloriosa Resurrección (misterios dolorosos y gloriosos).

Cualquier persona se preguntará, ¿Cómo se vive El Rosario en la vida cotidiana?, pues bien en la vida humana hay momentos de gozo (por ejemplo: saber que voy a ser papá, obtener un título académico, crear mi propia empresa, etc.) donde se experimentan momentos de alegría y plenitud ante tales acontecimientos. Estos hechos se asocian a los misterios gozosos, pero a medida que transcurre la vida, ocurren situaciones al ser humano que le es difícil controlar (por ejemplo: la muerte de un ser querido, un quebranto de salud, la pérdida de un empleo, desengaños, traiciones y demás). Tales sucesos se convierten en un periodo de prueba, pero más que esto en una etapa de confianza (sí de confianza), porque a pesar de las circunstancias es el momento de dejar que María Santísima nos acompañe. Así como acompaño a su Hijo en el camino al calvario y estuvo hasta el final.

rosario el cenáculo

Imagen de James Chan en Pixabay

Cabe resaltar que de la noche oscura y del silencio de la madrugada, está el fulgor resplandeciente de los primeros rayos del sol. Tal como sucedió aquel domingo de Resurrección.
Es por eso que los misterios gloriosos se ven reflejados en la vida personal, cuando nos sobreponemos a todas aquellas adversidades de la mano de Dios y nos dejamos transformar por Él.

También hay momentos de oscuridad en la vida de las personas, pero no se puede olvidar que Cristo es la luz del mundo y como esa fuente que da brillo y resplandor, están los misterios luminosos. Los cuales fueron instituidos por San Juan Pablo II y esa Luz permite que el ser humano descubra dimensiones que en la oscuridad no logramos percibir.

Por tanto si se medita El Rosario misterio por misterio, se puede ver que el Señor no fue ajeno a los padecimientos humanos y que como Tal comprende y entiende la vida de todos sus hijos, pero por encima de todo nos AMA y nos amó hasta EXTREMO.

 

Por: Sebastián Ramírez Cadavid

eventos@elcenaculo.org

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